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La Coctelera

CUESTIONES DE IMMA

  • Ve a tu blog y clasifica las palabras subrayadas en tres apartados:

Vocabulario desconocido: Manufactureros, prolijamente, deslíe, friso; zaguán, canastro.

Vocabulario pasivo: zócalo, calzas, duende, intrusa, historiada, baldosines, penumbra, rezaba.

Vocabulario activo: error, embalado; estampados.

  • Copia el texto y sustituye las palabras subrayadas por sinónimos, siempre que se pueda.

El hombrecito del azulejo.

Manuel Mújica Laínez

El hombrecito del azulejo es un ser singular. Nació en Francia, en Desvres, departamento del Paso de Calais, y vino a Buenos Aires por equivocación. Sus fabricadores, los Fourmaintraux, no lo destinaban aquí, pero lo incluyeron por fallo dentro de uno de los cajones rotulados para la capital argentina, e hizo el viaje, empaquetado escrupulosamente, el único distinto de los azulejos del lote. Los demás, los que ahora lo acompañan en la base, son azules corno él, con dibujos geométricos impresos en el cuya tonalidad se diluye hacia el blanco del centro lechoso, pero ninguno se honra con su diseño: el de un hombrecito azul, barbudo, con leotardos antiguas, gorro verde i puntiagudo y un bastón en la mano derecha. Cuando el obrero que ornamentaba el zaguán porteño topó con él, lo dejó aparte, porque su presencia curiosa interrumpía el borde; mas luego le hizo falta un azulejo para completar y lo colocó en un extremo, junto a la adornada cancela que separa vestíbulo y patio, pensando que nadie lo descubriría. Y el tiempo transcurrió sin que ninguno notara que entre las baldosas había uno, disimulado por la sombra de la galería, tan diverso. Entraban los lecheros, los pescadores, los vendedores de escobas y plumeros hechos por los indios pampas; depositaban en el suelo sus hondos cesta, y no se percataban del menudo extranjero del zócalo. Otras veces eran las señoronas de visita las que atravesaban el zaguán y tampoco lo veían, ni lo veían las chinas que pelaban la pava a la puerta aprovechando la hora en que el ama oraba el rosario en la Iglesia de San Miguel. Hasta que un día la casa se vendió y entre sus nuevos habitantes hubo un niño, quien lo halló de inmediato.

][MI][

Era se una vez un comanche pepudo

Era un comanche pepudo. Vivía en un finn donde tenía su cama i sus libros. Era un investigador muy popular de esa zona. Su principal investigación era sobre el Papayo. Le encantaba observar sus hojas, su tronco…Tenia un ayudante, un mod, como se decía él. Lo trataba peor que a su perro. Le mandaba trabajos y el los hacia sin poder rechistar. En un trabajo descubrió que los papayos eran fósiles de dinosaurios. Obtuvo el respecto de su maestro, pero por impresionarlo perdió la gloria que hubiera podido tener. Es mejor tener el respeto de tu maestro que la gloria?

MICRORRELATO...^^

Entonces, ¿cómo podemos saber que esto no es un sueño? —decía Ana.

Ana se levanto del suelo. El y un amigo estaban paseando cuando encontraron un cadáver. La cara de los dos se convirtió en una mueca de dolor. Su amigo lo examinó con mucho cuidado.

- Está muerto.

Se puso a llorar. Ana lo acompaño con sus sollozos. Era Marcos, el alcalde, el que estaba muerto. Unas pequeñas manchas de sangre desvelaban al asesino. Les llevaron detrás de un árbol, donde una serpiente moría lentamente por un corte.

- Si fuera un humano no tendría perdón-dijo su amigo.

Microrrelato...^^

Entonces, ¿cómo podemos saber que esto no es un sueño? —decía Ana.

Ana se levanto del suelo. El y un amigo estaban paseando cuando encontraron un cadáver. La cara de los dos se convirtió en una mueca de dolor. Su amigo lo examinó con mucho cuidado.

- Está muerto.

Se puso a llorar. Ana lo acompaño con sus sollozos. Era Marcos, el alcalde, el que estaba muerto. Unas pequeñas manchas de sangre desvelaban al asesino. Les llevaron detrás de un árbol, donde una serpiente moría lentamente por un corte.

- Si fuera un humano no tendría perdón-dijo su amigo.

Una versión de: Don Quijote de la Mancha

Cuando mi tío volvió de su pequeña aventura, se durmió en una cama. El cura y el barbero me pidieron las llaves de la biblioteca de mi tío. Yo se las di de muy buen gusto. Entramos todos en esa estancia llenas de libros, de todo tipo. El ama asustada, salio a por agua para purificar la habitación. Le pido al licenciado que limpiase con el agua, pero este se rió y no lo izo. Simplemente empezó, con el barbero a abrir libros, según él, para poder salvar algunos de ellos. Pero yo le dije que no valía la pena salvar ninguno, porque por culpa de esos demonios con hojas mi tío estaba mal. El ama apoyó mi teoría, aunque el cura continuo haciendo lo suyo junto al barbero.

El primer libro que abrió se llamaba “Los cuatro de Amados de Gala” o algo parecido. Solo se que lo salvaron, porque según el cura fue el primer libro de caballerías. Tonterías, yo lo hubiera cremado sin pensarlo dos veces. Después el barbero saco otro libro “Las sergas de Esplendian” o algo así. Este fue el primer libro de la hoguera. Sacaron otros muchos libros, yo mientras tanto ayudaba al ama a lanzarlos. Mientras que el cura y el barbero los leían y los juzgaban. Cuando ya llevaban un rato, el cura se canso y pidió que se lanzaran todos los libros que quedaban. El ama con mucha alegría empezó a coger montones de libros, con tanta mala pata que se le cayó un libro al suelo. El barbero lo recogió y se lo enseño al cura.

Este empezó a gritar y a decir que este libro, Historia del famoso caballero Tirante el Blanco, es el mejor libro de caballerías ya que los caballeros dormían, enfermaban y morían. Lo salvo con mucha alegría, pidiendo que se lo llevaran a casa, para que todos lo leyeran.

Cuando finalizaron con el lanzamiento de los volúmenes grandes, el barbero pregunto por los pequeños. Yo volví a decir que no valía la pena mirarlos, por si acaso mi tío le daba por leer libros de pastores y se haga pastor. Pero el cura empezó a mirar libros. Salvo unos cuantos y otros fueron quemados, pero yo no preste mucha atención, estaba cansada y no tenía muchas ganas de estar allí. Así que, poco a poco salí de la habitación.

Quijote: loco o lúcido

1. ¿Cuál es la clase social del protagonista?
El protagonista es un noble pobre, un hidalgo.

2. Alonso Quijano tiene una gran biblioteca de
Libros de Caballerías, ¿qué tuvo que hacer para poder continuar comprando libros

Tuvo que vender muchas de sus tierras para conseguir dinero para comprarse los llibros.

3. ¿Crees que el narrador de este fragmento
utiliza alguna ironía cuando se refiere a la claridad de la prosa de Feliciano de Silva? Si es así localízala y explícala.

Sí, ya que cuando pone en el texto "la claridad de su prosa" , es una ironía ya que luego pone un fragmento que esta bastante lioso. Éste es el fragmento: "La razón de la sinrazón que a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece, que con razón me quejo de la vuestra fermosura" .

4. ¿Cuál es la conclusión de este fragmento?, ¿qué le ocurre al protagonista?

Al protagonista lo que le ocurre es que se obsesiona tanto por los libros de caballería que le parecen más importantes que su vida. Los quiere tener todos y leer todos, por eso vende muchas pertenencias suyas para poder tenerlos. Para mi opinión creo que es un obsesionado a los libros de caballería

5. Busca otros ejemplos que hayas encontrado en la lectura del Quijote que demuestren el estado mental del protagonista

Un ejemplo de su locura es cuando se va a una venta (capítulo 2) y se piensa que es un castillo, y que se cree todo lo que les dicen los amos, ya que estos le siguen el juego para reírse un poco.


Actividad

La hamburguesa es un tipo de comida que, en verdad, no me gusta para nada. Me gusta comérmelas de manera muy sencilla: con el pan un poco tostado, sin cebolla, tomate, ensalada, etc., o sea, sin ningún complemento o guarnición que la mayoría de gente quiere.

Que no me gusta sólo lo pienso cuando salgo con los amigos a cenar y deciden entre todos ir a una hamburguesería, ya que desconfío de su contenido de carne, de los sitios dónde la gente va a comérselas y porque pienso que no es muy sano.

Sobre este último punto creo que comer hamburguesas como lo hacen en América,ya quees una comida rápida y por el tipo de vida que llevan, siempre con prisas, a menudoconsumen muchas. Abusar no es bueno.

También, por el tipo de persona que soy, que me gusta ver lo que como y de qué está hecho. Desconfío de la preparación y de la sanidad de los sitios. Esta desconfianza, estos días se ve aumentada por una gran polémica,que ha terminado en una fuerte indemnización de las empresas afectadas ya que, según dicen, eran rumores falsos.